domingo, 2 de diciembre de 2007

Necesidad


PSSSST!!!!

donde te escondes?
quiero esconderme
en tu rincón

Te prometo
no llevar tacones
para no hacer bulla
pero si mi espada...

... nunca se sabe
cuando aparecerá
un dragón

7 comentarios:

Penumbra dijo...

yo tampoco tengo idea de donde esta escondido, pero bien sabes que mas de una espada tengo y te la presto con gusto por si aparece alguno.

: )

wílliam venegas segura dijo...

¡Pero si no me escondo!... ni siquiera en la Penumbra (me cae muy bien este Penumbra, aunque no me suceda igual con la penumbra). Puede que tenga dragones, pero son cálidos (sí claro, si escupen fuego para lamer a los amigos; mis dragones, no controlan sus lanzallamas naturales, son puro cariño de cristales vaporosos). Sí tengo a un bichito que no se quita las manos de los ojos ni los ojos de las manos. Ahí lo tengo en daguerrotipo: ustedes lo conocen, pero es bueno, aunque no lo parezca ni se comportara así en la película donde lo tomé (El Laberinto del Fauno). Saludos cristalinos para nuestra dama igualmente cristalina, ni un paso atrás, ni para recoger cristales rotos, que castillos cristalinos tenemos al frente.

La Dulce Pena dijo...

Traéte la espada, tráete tacones, no me importa lo que traigas siempre que vengas tú...

Pero como dijo, Mägo:
"El sueño eterno dormirás
si tu espada no sirve al honor".

Besos guapa

Hannibal dijo...

Ta paciencia mi dama de cristal, que ansioso también estoy de que me encuentres. Tal vez, me veras sin espada, tal vez mi caballo cansado de mi, me dejo mal herido en algún sendero de caminos solos y pedregosos. Mi armadura se transformo en mi y no vez diferencia de un corazón a otro. Pero si, el metal todavía es parte de mi, y refleja mi peregrinaje como poeta solo e inhóspito.

Mi historia es otra y mi tiempo es futurista de algún momento perdido de mi vida, pero va con sangre lo que escribo, por que de ese es el color de la vida.

Ahora, en este momento, yo grito ante una audiencia vacía que no reconoce el pliego de dolor que unos cuantos versos pueden consumir el desvelo de una prosa inaudita. Por el hecho de ser irreconocible y por ser desconocido en tierra de cortezanas y de caballeros, como yo antes solía serlo.

Esa es la paciencia de un caballero, esperar menosprecios y faltas de respeto, pero nunca se me va a quitar una cosa y es que yo soy rebelde y fiero, igual que ellos. Así que aquí estoy dándole batallas a estos incultos lectores, que bien que mal, paso entretenido, esperando la visita de alguien que por lo menos no tengan blog de recetas de cocina o de tejidos en punto.

Y mientras gano esta batalla en otro tiempo y en otra eternidad, le pido a ella que tenga paciencia, que cuando me veas regresar, tendrás tesoros incalculables, y sobretodo compañia para tus desvelos.

Ten tu espada en alto, para que la luz de su reflejo la pueda seguir viendo desde aquí, y mi máscara sonría.

un saludo fuerte,
hannibal

La_EsPeCtAdOrA dijo...

imagen molto sugestiva..felicitaciones!!

Ricardo J. Román dijo...

Bueno dama, sigo leyendo tus post. Este en particular me ha dejado un sabor deseoso por conocerte más através de tus letras. Ese mismo rincón en el que se esconden tantos recuerdos puede ser el mismo que todos buscamos en los momentos de soledad.

Ojo, podrías encontrar no solamente dragones, sino sombras que despierten la tentación por adorar esos dragones.

Un besote.

La Dama de Cristal dijo...

Gracias por la ayuda Penumbra...

Gracias por tus dragones amistosos William...

Iré con mi espada, tacones, bulla y yo Dulce pena...

Mantendré en alto mi espada esperando tu regreso Hannibal...

Tuve que quitar la imagen espectadora, bueno mas bien me la quitaron jejeje!!...

Bienvenido igual que todos Ricardo, mi casa es tu casa. Espero adorar los dragones antes de pelear contra ellos...

Besos y gracias a todos.